No todo lunar es igual: algunos cambios en tamaño, forma, color o bordes pueden ser señal de alerta para melanoma u otras lesiones cutáneas malignas. Evaluamos lunares sospechosos con criterio dermatológico, realizamos biopsias con estudio histopatológico, y brindamos seguimiento cercano a pacientes con antecedentes familiares de cáncer de piel.
La evaluación de lunares sospechosos es clave para la detección temprana del melanoma y otros cánceres de piel. Un lunar que cambia de tamaño, forma, color, presenta bordes irregulares o mide más de 6mm debe ser evaluado por un especialista. Nuestro proceso incluye examen dermatológico, extirpación cuando es necesaria, y estudio histopatológico de la muestra.
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Los dermatólogos utilizan la regla ABCDE para evaluar lunares sospechosos: Asimetría, Bordes irregulares, Color no uniforme, Diámetro mayor a 6mm y Evolución o cambio reciente. Si un lunar presenta alguna de estas características, o si pica, sangra o duele, se recomienda una evaluación médica sin demora.
Los nevus displásicos o atípicos son lunares con características intermedias entre un lunar común y un melanoma. No todos se convierten en cáncer, pero requieren un seguimiento más cercano, ya que las personas con varios nevus atípicos tienen mayor riesgo de desarrollar melanoma a lo largo de su vida.
Tener antecedentes familiares de melanoma u otros tipos de cáncer de piel aumenta el riesgo personal de desarrollar lesiones similares. Por ello, se recomienda un control dermatológico más frecuente y la evaluación temprana de cualquier lunar nuevo o cambiante en personas con este antecedente.
Cuando un lunar genera sospecha, se realiza una extirpación completa o parcial de la lesión y la muestra se envía a estudio histopatológico, que determina con certeza si las células son benignas o malignas, guiando el tratamiento posterior si fuera necesario.
Se recomienda un autoexamen de piel cada 1 a 3 meses, prestando atención a lunares nuevos o que cambien de tamaño, forma o color, y una evaluación dermatológica profesional al menos una vez al año, con mayor frecuencia si tienes múltiples nevus o antecedentes familiares.
¿La cirugía de lunares o nevus requiere seguimiento alguno?
En el caso de nevus displásicos o atípicos que presenten riesgo de melanoma, es fundamental realizar un seguimiento cercano con el especialista y realizar biopsias periódicas para detectar cualquier cambio sospechoso a tiempo. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud para determinar el tratamiento más adecuado para cada caso individual.
No. La mayoría de los lunares, incluso los que generan dudas iniciales, resultan ser benignos tras el estudio histopatológico. Solo un análisis de laboratorio puede confirmarlo con certeza.
El procedimiento se realiza bajo anestesia local, por lo que no deberías sentir dolor durante la extirpación. Es normal experimentar leve molestia en la zona durante los días posteriores.
Si el estudio histopatológico detecta células malignas, el especialista determinará los siguientes pasos, que pueden incluir una ampliación de márgenes quirúrgicos y estudios adicionales.
Si notaste cambios en un lunar o tienes antecedentes familiares de cáncer de piel, contáctanos para agendar una evaluación dermatológica.