
Si has estado pensando en la liposucción como una solución a esa grasa persistente, este artículo es para ti. No obstante, es esencial entender que este procedimiento estético no es una solución mágica para perder peso.
La liposucción está pensada para aquellos que desean deshacerse de la grasa que se resiste a la dieta y el ejercicio. Estos depósitos de grasa suelen estar en áreas problemáticas como el abdomen, las caderas o los muslos. Algún candidato ideal para este procedimiento mantendría un peso relativamente ideal, estaría a no más del 30% de su peso saludable, tendría un IMC de menos de 30 y tendría un peso estable.
Si tienes piel caída, músculos abdominales agrandados o exceso de grasa en el abdomen, la liposucción sola puede no ser adecuada. En ese caso, puede que te beneficie más una abdominoplastia.
Por último, no olvides siempre consultar a un cirujano plástico certificado acerca de tu historial médico y tus necesidades específicas. Los profesionales acreditados tienen el conocimiento y la experiencia necesarios para ayudarte a tomar la decisión más informada.