
El lifting de brazos o braquioplastia es el aliado perfecto para deshacerte de esa flacidez en los brazos que ni el gimnasio ni las dietas parecen quitar. Esta cirugía estética elimina todo lo que sobra en los brazos para que luzcas unos más firmes y en mejor forma.
Si gozas de buena salud, pero esa flacidez en tus brazos no cede ante los tratamientos no invasivos, quizás esta sea tu solución. Según cuánta flacidez tengas, hay varias opciones:
Si no fumas, mantienes tu peso y te haces análisis de sangre preoperatorios, tienes todas las papeletas para ser un candidato perfecto.
La cirugía ocupa 2-3 horas y puede hacerse con anestesia general o local con sedación. Lo que sucede en ella es lo siguiente:
En la mayoría de los casos, podrás irte a casa el mismo día, solo necesitarás 24-48 horas de reposo o, a lo más, pasar una noche en el hospital.
Evita las aspirinas, el cigarrillo y esfuerzos con los brazos durante 1-3 semanas; a los 7-15 días estarás listo para continuar con tu vida normal.
Puede haber inflamación, hematomas o complicaciones con la anestesia, pero nada que un médico no pueda manejar. Siempre consulta a un cirujano certificado para que tengas expectativas realistas.
Entonces, si sueñas con brazos firmes y juveniles, ¿qué esperas? ¡Agenda una consulta para evaluar tu caso!